TIJUANA.- Baja California enfrenta serias dificultades para atraer a jóvenes a las principales fuerzas policiales del estado; actualmente se estima que hay un déficit de entre 5 y 7 mil agentes, siendo Tijuana la más afectada.
“El interés por ser policía entre los jóvenes es muy bajo”, declaró el secretario de seguridad estatal, Laureano Carrillo Rodríguez.
Organismos ciudadanas de seguridad pública estatales y municipales indican que Tijuana, con más de dos millones de habitantes, conta con más de 2 mil agentes, aunque se requiere mínimo el doble. El diputado Jorge Ramos Hernández señala que la ciudad tiene 300 agentes menos que hace 17 años, cuando él ocupó la alcaldía.
“Es necesario revisar con precisión el estado real de la fuerza, que actualmente no es suficiente según la media mundial de habitantes por territorio”, agregó Edgardo Flores Campbell, presidente del Comité Ciudadano de Seguridad Pública de Tijuana.
La situación en los municipios de Tecate y Rosarito no es mejor, donde se necesita entre 100 y 300 agentes adicionales, mientras que el 40% de los agentes en funciones reprobó el examen de control y confianza el año pasado.
Salarios poco competitivos
La profesión policial no resulta atractiva en términos salariales; además, no se ofrecen pensiones ni coberturas para quienes sufren lesiones incapacitantes.
La academia estatal no alcanza a reclutar la cantidad necesaria de cadetes, rechazando a quienes tienen problemas de salud y a los que no superan los exámenes de confianza.
A pesar de contar con capacidad para formar 450 policías por semestre, la academia sólo graduó a 103 cadetes en el segundo semestre de 2025 y a 249 en todo 2024.
“Es un desafío considerable”, reconoció Jorge Eduardo Montero Álvarez, director del Instituto de Estudios de Prevención y Formación Interdisciplinaria (IEPFI), subrayando que en la última generación, el municipio de San Felipe no tuvo egresados.
Zúñiga, estudiante de criminología de Mexicali y graduada en la segunda generación de 2025, mencionó que su preparación de seis meses fue un sacrificio, observando que varios cadetes se retiraron.
Presencia de cárteles, un peligro constante
El riesgo de servir y proteger se multiplica ante la presencia de tres cárteles en el estado: Sinaloa, Tijuana y Jalisco.
Según la asociación Causa en Común, que lleva un registro de policías muertos en México, Baja California ha perdido un promedio de 13 agentes por año desde 2018, lo que contribuye a la falta de interés en ingresar a la fuerza policiaca.
Flexibilización de requisitos y aumento en incentivos
Para atraer a más candidatos, las autoridades han comenzado a flexibilizar algunos criterios de selección. La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California (SSCBC) otorgó hasta diciembre de 2025 seis mil pesos mensuales a los aspirantes, quienes solo pueden asistir fines de semana y sin empleo adicional; la última generación de cadetes recibe el doble (12 mil pesos).
El Consejo Estatal de Seguridad ha acordado que para finales de 2025 ningún policía ganará menos de 21 mil 500 pesos mensuales, aunque los salarios actualmente varían según la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT).
Salarios inadecuados para un trabajo arriesgado
Los salarios netos son bajos en comparación con el riesgo que conlleva la labor, destacando cifras como: Tijuana 16,992 pesos; Tecate 20,038; Rosarito 16,346; y Mexicali 18,328, entre otros. En respuesta, Tijuana implementará un aumento del 16% en este año.
Además, las pensiones y la cobertura a familias de fallecidos son problemáticas. Las parejas de policías muertos pierden la cobertura médica y enfrentan inseguridad financiera.
Falta de jubilación y protección
Los agentes también se han quejado de la ausencia de un plan de pensiones y protección para quienes resultan con lesiones. Manuel Castro, parte de la Asociación de Policías Retirados y Jubilados, lamentó la falta de respaldo para los agentes actuales y futuros.
En 2023, el gobierno de Baja California estableció un fideicomiso de 250 millones de pesos para agentes penitenciarios y de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC), que incluye servicios médicos, tratamientos y pensiones, aunque hasta ahora solo la Fiscalía General del Estado (FGE) y el ayuntamiento de Tecate se han sumado.
Tecate nunca ha jubilado a un policía
El alcalde Román Cota admitió que en sus 70 años de historia, Tecate nunca ha jubilado a un policía. Ante la falta de recursos, algunos municipios contemplan reevaluar a quienes no aprobaron los exámenes de control y confianza, intentando no aumentar el déficit actual.
El presidente del Comité Ciudadano de Seguridad Pública en Tijuana sugiere que los criterios de los exámenes de control y confianza deberían ser revisados, señalando que la presencia de tatuajes debería diferenciarse adecuadamente.
Reducción de requisitos y flexibilidad
En la última década, Baja California ha comenzado a flexibilizar requisitos para aumentar el número de aspirantes: la estatura mínima se redujo en 2015, con hombres aceptados desde 1.60 metros y mujeres desde 1.55 metros. También se han modificado otros criterios, como la edad mínima y el tiempo de residencia.
Solo el tiempo dirá si estas nuevas estrategias de reclutamiento produjeron resultados efectivamente positivos.