El álbum de la Copa Mundial de la FIFA marca el tiempo a través de espacios vacíos. Los aficionados se reúnen en los patios de las escuelas, indagan por hologramas escasos en Internet y organizan encuentros en plazas para cambiar las figuras repetidas. Su objetivo es encontrar el cromo que les falta, pese a que los precios incrementan con cada torneo y los coleccionistas destinan más dinero a conseguirlos. A diferencia de años anteriores, la presentación del libro de cromos que este año unirá a México, Estados Unidos y Canadá –del 11 de junio al 19 de julio– ha tenido retrasos debido a la ampliación del formato (de 32 a 48 equipos), la implementación de un repechaje internacional y las tensiones geopolíticas que impactan a Medio Oriente.
La Copa es un idioma universal que no requiere traducción, por lo que la editorial Panini presentó recientemente una colección de 630 tarjetas que incluyen jugadores de las selecciones clasificadas y los partidos que decidirán a los ganadores del repechaje el 26 y 31 de marzo en Guadalajara y Monterrey (Nueva Caledonia-Jamaica y Bolivia-Surinam, junto con las series finales contra República del Congo e Irak). “Hemos tenido que reajustar los tiempos, pero no podemos retroceder”, afirma a La Jornada Marina Benavidez, directora general de Panini en México. “Deberemos avanzar conforme a lo que está estructurado y a la realidad que se presenta en el Mundial. En el contexto actual, uno de los aspectos más significativos de este álbum es su valor cultural, ya que conecta a diversas generaciones.”
Una parte del interés internacional que despiertan las figuras mundialistas radica en que probablemente será la última vez que veamos al argentino Lionel Messi (38 años) y al portugués Cristiano Ronaldo (40), considerados dos de los mejores futbolistas de la historia, ambos ganadores del Balón de Oro. La editorial italiana tiene planeado lanzar el álbum oficial en abril, tras el cierre del repechaje y la confirmación por parte de la FIFA de la conformación de los grupos, incluyendo a Irán. Respecto a la colección especial de tarjetas, denominada Adrenalyn XL, el costo de un sobre (que incluye ocho figuras) es de 39 pesos y para completar la colección de 630 espacios se requiere, al menos, un gasto de 3 mil 71 pesos. La demanda por estas estampas ha generado, a su vez, un mercado alternativo, con vendedores que ofrecen sobres o realizan ofertas fraudulentas en línea.
“Valuamos mucho la expectativa del público, pero hay quienes se aprovechan de ello para realizar fraudes o lucrar de maneras poco claras. La única forma de contrarrestarlo es acudir a los canales oficiales; nos esforzaremos para llegar al lanzamiento oficial de la forma adecuada”, añade Benavidez. “La esencia del álbum es el intercambio, asegurando que la colección esté completa. Contamos con una sección en nuestra página oficial donde se pueden solicitar las estampas que falten. Esto conlleva mucha presión y trabajo, pero nos sentimos orgullosos de este documento que será histórico. La colección incluye cinco formatos especiales: una base de 410 tarjetas y cuatro categorías especiales. La última de estas contiene nueve tarjetas raras o poco comunes. Repetimos mucho en el equipo: somos aficionados trabajando para aficionados. Con esa magia lo vivimos.”
El álbum también refleja la evolución del juego y de sus seguidores, resaltando el valor de compartir y disfrutar este pasatiempo que ha trascendido generaciones. Con cada edición, se fortifica la tradición y la conexión entre los hinchas, creando un ambiente festivo y colaborativo que trasciende fronteras. Estos encuentros no solo enriquecen la experiencia de coleccionar, sino que también fomentan la camaradería entre los aficionados.
Además, el fenómeno del álbum se convierte en una expresión cultural, adaptándose a los cambios sociales y económicos que vive el mundo. Este año, el reto es aún mayor con la participación de múltiples naciones, lo que promete elevar la emoción y la competitividad, haciendo de cada cromo una pieza valiosa en la historia del fútbol.
Finalmente, Panini se compromete a seguir innovando y mejorando la experiencia del coleccionista, asegurando que el proceso de completar un álbum sea una aventura inolvidable, repleta de momentos compartidos y memorias que perdurarán a lo largo del tiempo, reforzando así el espíritu de la Copa Mundial de la FIFA.