En una complicada red de financiamiento ilegal a nivel internacional, diez casinos, entre los que se encuentran el Midas Casino en Playas de Rosarito y el Casino Skampa en Ensenada, participaron en el lavado de al menos dos millones de dólares para el Cártel de Sinaloa (CDS) desde 2017 hasta 2024, según informó el Departamento del Tesoro de Estados Unidos el 13 de noviembre.
La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) implementó una medida especial que prohíbe a las instituciones financieras estadounidenses abrir o mantener cuentas corresponsales para entidades bancarias extranjeras que procesen transacciones relacionadas con los diez casinos mencionados. Esta acción fue acompañada de sanciones para 27 individuos y entidades por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Asimismo, el mismo día, la OFAC y la FinCEN anunciaron, en colaboración con el gobierno mexicano, la desarticulación de la organización criminal conocida como Hysa, la cual se relacionaba con varios casinos en México implicados en el lavado de dinero y otros delitos en México y Europa.
El grupo criminal utilizó cuentas bancarias en diferentes jurisdicciones para facilitar sus operaciones de lavado de dinero, incluyendo sus asociaciones con el Cártel de Sinaloa, según reportes.
El Casino Skampa en Ensenada era operado por la empresa Entretenimiento Palermo S.A. de C.V., cuyo principal accionista es Hysa Arben de nacionalidad albanesa, y Miguel Ángel Valdez Estrada, procedente de Saltillo, Coahuila, como socio minoritario. Esta firma se constituyó en 2009 y manejaba los casinos bajo un permiso otorgado en 2005.
Bajo el mismo permiso operaba el Casino Palermo, que también pertenece a Entretenimiento Palermo y se localiza en Nogales, Sonora. Este casino también fue objeto de sanciones por parte de las autoridades estadounidenses.
El Departamento del Tesoro destacó que se dispone de información confidencial que indica que las operaciones de los casinos Emine en San Luis Río Colorado, Casino Palermo en Nogales, Casino Skampa en Ensenada y Casino Mirage en Culiacán, estaban bajo la supervisión de la alta dirección de Midas Casino en Mazatlán, que realizó pagos mensuales al Cártel de Sinaloa durante el período mencionado.
Por otro lado, los registros de la Secretaría de Gobernación no identifican la empresa que operaba Midas Casino en Playas de Rosarito, aunque sí se conoce que operaba bajo un permiso específico otorgado en 1994 a Espectáculos Deportivos de Occidente, S.A. de C.V., la cual reportó ingresos superiores a 23 millones de pesos al tercer trimestre de 2025.