
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) ha registrado un sismo de magnitud 4.2 en el municipio de San Felipe, Baja California.
Según datos preliminares, el movimiento telúrico ocurrió el 13 de noviembre a las 16:50, a 48 km al sureste de la ciudad, con una profundidad de 2.5 km.
El sismo tuvo lugar en coordenadas de 30.73 grados de latitud y -114.467 grados de longitud.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado daños causados por el sismo. Es fundamental estar informado a través de fuentes oficiales ante cualquier actualización o acción pertinente.
La información proporcionada por el SSN es preliminar y podría ser sujeta a cambios por parte de las autoridades en futuras actualizaciones.
Es relevante señalar que no se pueden predecir los sismos, ya que no existe metodología o tecnología actual que permita determinar cuándo ocurrirá un movimiento telúrico, como enfatiza el SSN.
México está en una región tectónica donde se registran decenas de sismos diariamente, aunque la mayoría son de baja magnitud y suelen ser imperceptibles.

A continuación, se brindan recomendaciones del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) sobre cómo actuar antes, durante y después de un sismo.
Antes de un sismo:
Dado que los sismos no se pueden anticipar, es crucial estar preparado y seguir las siguientes sugerencias cuando ocurra uno:
- Desarrolla un plan familiar de protección civil.
- Participa y organiza simulacros de evacuación.
- Identifica áreas seguras en tu hogar, escuela o lugar de trabajo.
- Inspecciona regularmente las instalaciones de gas y electricidad.
- Prepara una mochila de emergencia.
Durante el sismo:
Este es el instante más crítico, y las siguientes acciones son recomendadas para enfrentar el sismo:
- Mantén la calma y aléjate a una zona segura.
- Evita estar cerca de objetos que puedan caer y ventanas.
- Si estás en un vehículo, estaciona y mantente alejado de edificios altos, árboles o postes.
- Si te encuentras en la costa, aléjate de la playa, ríos y zonas inundables, y busca refugio en áreas elevadas.
Después del sismo:
Una vez que ha pasado el evento sísmico, sigue estas instrucciones mientras mantienes la calma:
- Revisa tu vivienda después del sismo.
- Usa el teléfono solo para emergencias.
- No enciendas cerillas o velas hasta estar seguro de que no hay fuga de gas.
- Mantente informado, evita rumores y sigue las directrices de las autoridades.
- Prepárate para posibles réplicas del sismo.
Recuerda que actualmente no existe un método fiable para predecir sismos, por lo que no es posible determinar fecha, ubicación o magnitud de futuros movimientos telúricos.
Es esencial informarse solo a través de fuentes oficiales, especialmente en momentos de crisis, para evitar la propagación de rumores o noticias falsas. México enfrenta un riesgo continuo de sufrir sismos de gran magnitud, como los registrados en 1985 y 2017, que causaron pérdidas significativas. Aunque estos son los más recordados, no han sido los de mayor magnitud en la historia del país.
El terremoto más fuerte documentado en México ocurrió el 28 de marzo de 1787, en Oaxaca, con una magnitud de 8.6, desencadenando un tsunami de hasta 6 kilómetros tierra adentro.
Un estudio del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (Cires) en 2009 sugiere que se podrían presentar grandes terremotos de magnitudes 8.6 o superiores en los próximos años, especialmente en las costas de México y Centroamérica, debido a la acumulación de energía en la Brecha de Guerrero.
Recuerdos de terremotos como los de 1985 y 2017 están frescos en la memoria colectiva, pues paralizaron la Ciudad de México por sus devastadoras consecuencias. El terremoto del 19 de septiembre de 1985, de magnitud 8.2, afectó al estado de Guerrero, y muchos pensaron que semejante evento no se repetiría, hasta que ocurrió nuevamente en 2017, con un saldo de 369 muertes.