La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda ha tomado un nuevo enfoque en comparación con sus informes previos. En esta ocasión, no se realizó acarreo masivo; sin embargo, se implementó un contundente operativo de seguridad. Aunque se prescindió de ostentaciones, su imagen fue completamente visible. La ausencia de ciudadanos transformó el evento en un acontecimiento netamente político.
El viernes 7 de noviembre, la mandataria estatal llevó a cabo su informe de labores en un contexto aislado, rodeada de aliados políticos y bajo un estricto control de seguridad, dentro de las instalaciones del Poder Ejecutivo en el Centro Cívico de Mexicali.
Marina, similar a David Crockett, transmitió un mensaje de fortaleza y perseverancia, consciente de que la realidad política fuera de su entorno seguro es complicada. En su cuarto año de gestión, ha empezado a notar el descenso político habitual que enfrenta cualquier administración, el cual ha sido exacerbado por diversos eventos, como la revocación de su visa.
Los asientos en primera fila fueron ocupados por sus familiares directos, así como por destacados políticos como el magistrado Alejandro Isaac Fragozo López, la fiscal Ma Elena Andrade Ramírez, el presidente de la Mesa Directiva del Congreso, Jaime Eduardo Cantón, y los senadores Armando Ayala y Julieta Ramírez. Curiosamente, también estuvo presente Rodrigo Llantada, secretario del Ayuntamiento de Mexicali.
En segunda fila, se acomodaron los presidentes municipales, incluida Norma Bustamante, jefa de Llantada Ávila. Los diputados federales también fueron parte de esta fila, destacando a Araceli Brown, quien llegó tarde al evento. La distribución de asistentes se completó con representantes locales y funcionarios de diferentes niveles. La ciudadanía no estuvo presente para ser informada, solo acompañantes afines y algunos influencers, como Sol León, quien promocionó el informe en redes sociales.
En un discurso emotivo, Ávila Olmeda hizo un balance de las gestiones e inversiones de su administración, destacando la beca Corazones Cimarrón, que busca cubrir el pago de inscripción para 21 mil estudiantes de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), representando el 30% de su matrícula. Se comprometió a gestionar fondos para alcanzar el 100% de cobertura al final de su mando, lo que sería un paso significativo hacia la gratuidad universitaria.
En los anuncios, también figuró la construcción de un nuevo edificio para la facultad de Medicina y Psicología en Tijuana, aumentando en 150 espacios su capacidad, y la inauguración de un hospital para labio y paladar hendido en Mexicali, esperada para 2026. Ávila Olmeda realizó un reconocimiento a su ex pareja, ausente esa noche, Carlos Torres Torres, ya que anunció su divorcio en un contexto de agradecimiento por su apoyo previo.