CNN
—
Reflexiones de Trump sobre la Demolición
La semana pasada, el presidente Donald Trump compartió su entusiasmo por el inminente inicio de la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca, destacando la rapidez con la que se están llevando a cabo los trámites, algo que contrasta con sus experiencias anteriores en Nueva York, donde las obras suelen tardar años en comenzar.
La Libertad de Actuar
“Me dijeron, ‘Señor, puede comenzar esta noche’”, afirmó Trump, expresando sorpresa al enterarse de que su posición le otorgaba libertad de acción sin las restricciones urbanísticas habituales. “No puede ser,” pensó, asombrado por la falta de trámites a los que estaba acostumbrado.
La Demolición y su Impacto
Actualmente, Trump ha procedido a llevar a cabo lo que desea, lo que ha generado descontento entre sus opositores. Las imágenes de la demolición del Ala Este, donde se ubicará el nuevo salón de baile, han suscitado críticas de grupos arquitectónicos y defensores del patrimonio.
Reacciones de la Casa Blanca
Ante la controversia, la administración ha intentado controlar la narrativa, con el Departamento del Tesoro instruyendo a los empleados a no compartir fotos de la demolición para proteger información sensible. Además, han desacreditado la “indignación fabricada” a través de redes sociales, publicando un blog extenso sobre renovaciones previas en la Casa Blanca.
Desafíos Únicos del Proyecto
Este proyecto de renovación es excepcional por varias razones. Las imágenes recientes contradicen las promesas iniciales de Trump de que el nuevo salón no interrumpiría la estructura existente.
Consultas y Críticas
Aunque la Casa Blanca afirma estar comprometida con la preservación histórica, diversos grupos piden una pausa en la demolición para permitir revisiones públicas y consultas más amplias. El Fondo Nacional para la Preservación Histórica y la Sociedad de Historiadores de la Arquitectura han expresado su preocupación, señalando la falta de un proceso de revisión adecuado.
Impacto Estructural y Futuro del Salón de Baile
Trump ha indicado que el nuevo salón costará 200 millones de dólares, ya financiados completamente, aunque la lista de donantes no se ha hecho pública. La magnitud de este proyecto, que se describe como el primer cambio significativo en la fachada de la Casa Blanca en décadas, contrasta con renovaciones anteriores que fueron menos invasivas.