El programa se enfoca en realizar una evaluación inicial para crear planes personalizados que optimicen la calidad de vida de los pacientes.
En Rosarito, BC, el objetivo de un programa asequible es llevar el servicio de fisioterapia a la población mayor y a quienes presentan alguna discapacidad, facilitando sesiones individuales mediante cita previa.
Francisco Carrasco, encargado de la dependencia, indicó que las terapias se realizan de lunes a viernes, entre las 9:00 y las 13:00 horas, con una cuota de recuperación de 150 pesos por sesión, reservando la cita al 661-527-9365.

El responsable afirmó que se dispone de un fisioterapeuta con experiencia, lo que ha generado una excelente respuesta entre quienes buscan terapia para recuperarse o mejorar su calidad de vida.
Además, resaltó que, a diferencia de otros servicios, se realiza una evaluación inicial para cada paciente, permitiendo al especialista identificar las necesidades específicas y así diseñar un plan de trabajo individualizado.
Las terapias se llevan a cabo en las instalaciones del gimnasio de fortalecimiento, ubicado en la Unidad Deportiva Andrés Luna, en la colonia Leyes de Reforma.
Alternativa ante el cierre del Gimnasio Paralímpico
Este servicio se presenta como una opción viable para la comunidad, mientras el Gimnasio Paralímpico municipal continúa cerrado, según Francisco Carrasco, ya que este espacio ha estado inoperativo por más de cinco años debido a problemas estructurales.
Un dictamen técnico del Colegio de Ingenieros y Arquitectos advirtió que la estructura tiene serias fallas en sus cimientos, representando un riesgo significativo, estando prácticamente “en proceso de derrumbe”.
Explicó que, aunque hay un proyecto para rescatar el equipo del viejo gimnasio, la inversión necesaria para repararlo completamente es considerable, dejando la rehabilitación del lugar en pausa, sin una fecha definida para su futuro.
Este gimnasio paralímpico, el único en su tipo en Rosarito, fue inaugurado en marzo de 2014 con una inversión de más de cinco millones de pesos, pero ocho años después tuvo que cerrar debido a fallas estructurales que podrían poner en riesgo a los usuarios y desde entonces ha estado sin uso.