WASHINGTON — La secretaria de Justicia de Estados Unidos, Pam Bondi, evitó de manera reiterada diversas preguntas en un intento por defenderse de las críticas crecientes sobre su supuesta transformación de la agencia en un instrumento para vengarse de los adversarios políticos del presidente Donald Trump, durante una tensa audiencia en el Congreso el martes.
Los demócratas aprovecharon la audiencia, que se produjo tras la acusación contra el exdirector del FBI James Comey, para alertar sobre lo que perciben como una politización de un departamento que tradicionalmente ha mantenido su independencia respecto a la Casa Blanca.
Bondi descalificó las preguntas sobre su complicado mandato, rehusándose a responder repetidamente mientras los demócratas la presionaban sobre investigaciones con tintes políticos, despidos de fiscales de carrera y otros temas. Su negativa a ofrecer respuestas significó que no se obtuvieron nuevas perspectivas sobre sus decisiones, optando en su lugar por defenderse contra las acusaciones demócratas al reiterar afirmaciones conservadoras de que el Departamento de Justicia bajo el presidente Joe Biden —que ha presentado dos casos penales contra Trump— es el que ha sido convertido en un arma política.
“Ellos jugaron con los poderes de aplicación de la ley, lo que será considerado una traición histórica a la confianza pública”, declaró Bondi, refiriéndose al Departamento de Justicia de Biden. “Este tipo de comportamiento destruye la fe del pueblo estadounidense en nuestro sistema de aplicación de la ley. Trabajaremos cada día para recuperar esa confianza”.
La audiencia rápidamente se dividió en líneas marcadamente partidistas, con los republicanos elogiando que el Departamento de Justicia se enfoque en combatir el crimen violento y altere las prioridades de la era Biden. Hicieron referencia a revelaciones recientes que indicaron que el FBI había examinado los registros telefónicos de varios legisladores republicanos en el contexto de una investigación sobre los intentos de Trump de revertir los resultados de las elecciones de 2020.
“Esto es inaceptable, es una violación inconstitucional y usted y el director Patel deberían abordarlo de inmediato”, le expresó Bondi el senador Chuck Grassley, presidente republicano del comité, aludiendo al director del FBI, Kash Patel.
Por su parte, los demócratas acusaron a Bondi de socavar la credibilidad del departamento y de minar su independencia ante la Casa Blanca, dado que el presidente republicano hace llamados públicos a accionar en contra de sus oponentes políticos.