En su primer año al mando de Ensenada, Claudia Agatón Muñiz, la primera presidenta mujer de la ciudad, ha llevado a cabo una serie de reestructuraciones en posiciones clave debido al riesgo de una crisis financiera, especialmente relacionado con la caída en la recaudación y la retención de fondos por parte del Gobierno del Estado.
La información financiera provista por la Tesorería Municipal revela que el exalcalde y actual senador, Armando Ayala Robles, dejó al XXV Ayuntamiento una deuda pública de más de cinco mil millones de pesos, incluyendo dos mil 800 millones correspondientes a Issstecali, así como un déficit acumulado de 160 millones.
Este considerable pasivo se complementa con las obligaciones de nómina, proveedores y costos operativos, que suman al menos 200 millones de pesos mensuales. En este contexto financiero y político, de cara a las elecciones de 2027, la administración de Marina del Pilar Ávila Olmeda ha reducido las participaciones que entrega al ayuntamiento en un 25 a 30 por ciento de lo que le corresponde, según indicaron fuentes de Tesorería Municipal.
Según la Tesorería, otros municipios han recibido los fondos completos, pero Ensenada no ha obtenido los 19 millones a los que tiene derecho por ley. El Semanario ZETA solicitó al Gobierno del Estado información que justifique estos recortes, pero hasta el cierre de esta edición, ninguna autoridad ha respondido.
Frente a la escasez de recursos y posibles irregularidades en la administración anterior que están siendo investigadas, la alcaldesa Agatón ha implementado una serie de cambios y reubicaciones en su gabinete. “Estamos llevando a cabo una supervisión constante de las dependencias. Hemos realizado los primeros cuatro cambios, pero haremos todos los ajustes necesarios,” anunció.
Estos cambios son parte de un plan de acción vital para garantizar que los recursos se manejen adecuadamente en las áreas operativas del municipio. Este 3 de octubre, Víctor Manuel González Verduzco, quien apenas asumió el cargo en marzo, fue destituido por no cumplir con las expectativas. Igualmente, Mario Eduardo Mejía Flores fue removido del Instituto Metropolitano de Investigación y Planeación (IMIP), y Raymundo Beltrán López fue apartado de la Recaudación de Rentas Municipal debido a la baja recaudación y a la detección de excepciones en las cuentas.
Entre los cambios también se incluyó a Jesús Oliveros Absalón, quien dirigía el Fideicomiso para el Desarrollo Urbano de Ensenada (FIDUE) y había enfrentado observaciones en la gestión de recursos en la administración de Ayala Robles. La presidenta municipal destacó que su enfoque principal ha sido mejorar la recaudación de ingresos, detectando fallas y potenciales fugas financieras de administraciones pasadas.
El apoyo del Gobierno estatal ha sido condicionado, y aunque la gobernadora Marina del Pilar ha expresado respaldo a la administración de Ensenada, los recursos disponibles son limitados. En medio de esta crisis financiera, se han implementado estrategias de contención que priorizan el pago de nómina y obligaciones laborales, asegurando así la operación de los servicios esenciales del gobierno municipal.
Finalmente, el Ayuntamiento de Ensenada ha puesto en marcha ajustes financieros para fortalecer su presupuesto, con una reestructuración que está logrando un ahorro aproximado de dos millones de pesos por catorcena. El Oficial Mayor, Eleazar López Quihuis, aseguró que aunque los recortes son significativos, se busca que afecten mínimamente al personal. A pesar de los esfuerzos para sanear las finanzas, la administración sigue enfrentando demandas millonarias de proveedores, la mayoría datando de gestiones anteriores, complicando aún más la situación fiscal.