Movilización en Italia
Este lunes, decenas de miles de personas se manifestaron en más de 80 ciudades italianas, en respuesta a la convocatoria de los sindicatos del país, que exigieron “denunciar el genocidio en Gaza” y respaldar la flotilla humanitaria Global Sumud.
Impacto de la huelga
La huelga de 24 horas, que tuvo lugar a nivel nacional, causó interrupciones en el transporte público, así como el cierre de escuelas, universidades y actividades en puertos a lo largo de Italia.
Asistencia a las manifestaciones
Según estimaciones iniciales de la policía, alrededor de 20.000 personas se reunieron en Roma, ondeando banderas palestinas y gritando consignas como “¡Palestina libre!” e “Israel terrorista”. Los organizadores, no obstante, afirmaron que la convocatoria reunió a 100.000 manifestantes bajo el lema “Bloqueemos todo con Palestina en el corazón”.
Bloqueos y enfrentamientos
Los manifestantes lograron bloquear la estación Termini, el principal punto ferroviario de Italia ubicado en el corazón de Roma. La situación se tornó tensa en Milán y Boloña, donde la policía recurrió a gases lacrimógenos para dispersar a grupos que intentaban interrumpir el tráfico en esas ciudades.
Voces desde las calles
Uno de los manifestantes expresó a La Repubblica que “esta manifestación es un llamado para despedir a este gobierno cómplice”. En Nápoles, otros activistas quemaron imágenes del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, mientras que muchos asistentes exigían romper relaciones con Israel.
Apoyo sindical
El paro nacional fue convocado por la Unión de Sindicatos de Base (USB), que abarca a trabajadores del sector público y privado en las ciudades más grandes del país. Este grupo respalda la flotilla Global Sumud desde el inicio de su trayecto, en un intento por desafiar el bloqueo israelí sobre Gaza.
Postura gubernamental
El ministro de Transporte de Italia, Matteo Salvini, minimizó la magnitud del evento, afirmando que la participación fue “muy baja”. Además, enfatizó que “la movilización política de los sindicalistas de extrema izquierda no puede afectar a millones de trabajadores”. Por otra parte, el gobierno de Giorgia Meloni ha señalado que no reconoce un Estado palestino por el momento, a pesar de la creciente presión internacional.