El presidente de EE. UU., Donald Trump, firmó el viernes una orden ejecutiva que impone una tarifa de 100,000 dólares a los nuevos solicitantes del programa de visas H-1B, destinado a atraer talento extranjero en sectores específicos.
Esta medida, que se implementará a partir del domingo, justifica el cambio normativo debido al “mal uso” del programa para la inmigración a EE. UU.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, aclaró en la red social X que esta disposición aplicará solo a futuras visas que se asignen mediante un proceso de lotería, con el próximo sorteo programado para febrero de 2026.
Leavitt también indicó que esta no es una “tarifa anual”, sino un “pago único” y que no se aplica a quienes ya poseen una visa H-1B o buscan renovarla.
Además, enfatizó que quienes están fuera de EE. UU. con una visa H-1B no deberán pagar los 100,000 dólares para regresar al país, afirmando que estos titulares pueden reingresar en las mismas condiciones que antes de la nueva regulación.
Howard Lutnick, secretario de Comercio de EE. UU., comentó que las empresas tendrán que afrontar este costo cada año por cada solicitante durante un periodo máximo de seis años. Lutnick cuestionó la dedicación de las empresas en patrocinar extranjeros si no son capaces de justificar el costo frente a la contratación de trabajadores estadounidenses.
Las críticas hacia el programa H-1B apuntan a que perjudica a la fuerza laboral estadounidense, mientras que sus defensores, como Elon Musk, argumentan que permite atraer lo mejor a EE. UU. Las solicitudes de este tipo de visa han estado limitadas a 85,000 anualmente desde 2004.