El Tren de Aragua, una organización criminal originaria de Venezuela, ha logrado establecerse en varios países de América Latina, incluidos Chile, Colombia y México. Los especialistas resaltan que la preocupación no radica tanto en su capacidad operativa o sus conexiones con grandes grupos del crimen organizado, sino en la rápida expansión de sus actividades en el continente.
Este grupo se enfoca en actividades como la extorsión, el narcomenudeo y la trata de personas migrantes. Luis Leal, internacionalista con especialización en crimen organizado por la Universidad de Copenhague, compara su modus operandi con el de la Mara Salvatrucha, destacando su funcionamiento en pequeñas células y alianzas locales.
“La organización ofrece apoyo para el tráfico de drogas a cambio de protección, actuando más como intermediarios entre los grupos donde se produce la droga y aquellos que la distribuyen”, explicó Leal para EL UNIVERSAL.
Armando Vargas, coordinador del Programa de Seguridad de México Evalúa, indicó que el Tren de Aragua ha sido identificado especialmente en la frontera norte de México, donde controla el flujo migratorio hacia Estados Unidos. Llegó a México por la frontera sur y se estableció inicialmente en Chihuahua, colaborando con cárteles locales para manejar el paso de migrantes venezolanos.
Vargas also pointed out que el Tren de Aragua se infiltra en las comunidades que alcanza, explotando los flujos migratorios y posicionando a operadores delictivos entre los migrantes. Estos operativos obligan a los venezolanos a recaudar dinero en la calle a cambio de refugio y protección.
En México, las principales fuentes de ingreso del Tren de Aragua, que incluyen el tráfico de personas y la explotación de mujeres, no son competencia para los cárteles mexicanos, lo que permite su operación y posible colaboración. Sin embargo, Vargas alertó sobre la tendencia expansionista de esta organización, que genera preocupación entre las autoridades debido a la violencia que provoca en países como Perú y Chile.
En Santiago, Chile, se han registrado incidentes violentos, incluyendo asesinatos de carabineros involucrados en operaciones de control del tráfico. Los informes de las autoridades chilenas sugieren que esto está vinculado a líderes locales del Tren de Aragua que buscan establecerse en el mercado de cocaína rosa. En la Ciudad de México, desde 2024, se han llevado a cabo detenciones de supuestos líderes de la organización, especialmente tras el fin de sus alianzas con grupos locales como la Unión Tepito, aunque el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró que el Tren de Aragua no tiene vínculos significativos con cárteles establecidos.