
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) ha dado a conocer un nuevo incidente de varamiento de fauna marina en la costa del país.
En este caso, se trató de una ballena gris juvenil hallada sin vida en las playas de Tijuana, Baja California, lo que provocó la activación de los protocolos de respuesta inmediata por parte de las autoridades ambientales correspondientes.
El cetáceo fue localizado frente al fraccionamiento La Perla, en la zona conocida como Playas de Tijuana.

Según informó la dependencia federal, el cetáceo medía aproximadamente 15 metros y no mostraba lesiones externas ni señales de interacción humana que pudieran haber contribuido a su fallecimiento.
Inspectores de PROFEPA se presentaron en el lugar para realizar la evaluación conforme al Protocolo de Atención para Varamiento de Mamíferos Marinos.
El cadáver de la ballena fue manejado en el sitio, con la ayuda del personal de la Dirección de Obras Públicas de la Delegación Playas de Tijuana, para prevenir riesgos sanitarios y asegurar un manejo ambientalmente responsable.
PROFEPA reafirmó su compromiso de proteger la vida silvestre y de actuar conforme a la normativa legal en estos eventos naturales que, aunque tristes, son parte del ciclo ecológico marino.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) es la autoridad que coordina la atención a eventos de mamíferos marinos varados, ya sea vivos o muertos, en las costas del país.
Estas actividades se llevan a cabo en cumplimiento con el Protocolo de Atención para Varamiento de Mamíferos Marinos, publicado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en el Diario Oficial de la Federación desde 2014, respaldado por la Ley General de Vida Silvestre y su reglamento.
Este protocolo detalla los procedimientos para tratar cetáceos, pinnípedos y sirénidos que han varado, cubriendo desde el diagnóstico de su estado de salud hasta su disposición final.
En el caso de ejemplares vivos, se contempla la posibilidad de liberación, rehabilitación o, en última instancia, eutanasia humanitaria. Para los ejemplares muertos, se estipula si deben ser enterrados, hundidos en alta mar o incinerados, siempre tomando en cuenta criterios sanitarios, ecológicos y legales.
Además, PROFEPA coordina redes de respuesta en las 17 entidades costeras del país, involucrando a autoridades, científicos y miembros de la sociedad civil.
Estas redes permiten una respuesta rápida y adecuada, que no solo busca preservar la vida silvestre, sino también generar información científica que ayude a comprender las causas detrás de estos eventos, los cuales a menudo están ligados a factores naturales y, en ocasiones, a impactos provocados por el ser humano.