El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, manifestó el jueves su “intención” de asumir el control de toda la Franja de Gaza.
Lo afirmó en una entrevista con la cadena estadounidense Fox News, cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que Israel tomara el control de la Franja.
Netanyahu declaró: “Nuestro objetivo es garantizar nuestra seguridad, erradicar a Hamás y permitir que la población de Gaza viva libre, transfiriendo el control a una administración civil que no sea Hamás ni promueva la destrucción de Israel”.
Además, añadió que buscan “liberarse a sí mismos y liberar al pueblo de Gaza del aterrador terror de Hamás”.
El primer ministro hizo hincapié en que Israel “no desea permanecer” en Gaza, afirmando: “Queremos establecer un perímetro de seguridad sin actuar como un gobierno en la zona”.
Estas declaraciones se produjeron antes de una reunión del gabinete de seguridad israelí.
Una operación arriesgada y polémica
Se considera que la propuesta de ocupar Gaza completamente tiene como fin eliminar a Hamás, lo que forzaría a un millón de residentes a desplazarse más al sur.
Aproximadamente el 75% de Gaza está bajo control israelí, pero Israel no ha llevado a cabo operaciones en la Ciudad de Gaza ni en los campos de refugiados del centro, donde residen un millón de palestinos.
El ejército israelí advirtió que cualquier expansión de la ofensiva podría poner en peligro a los 20 rehenes israelíes que se cree están vivos, además de arriesgar la vida de sus soldados.
Las familias de los rehenes expresan preocupaciones, considerando que la única forma de asegurar su liberación es a través de un acuerdo negociado.
Situación límite en Gaza
Las afirmaciones del primer ministro sobre el futuro de Gaza se producen en un contexto de continuos bombardeos israelíes.
Según el último informe del Ministerio de Salud de Gaza, bajo control de Hamás, 61.258 personas han muerto y 152.045 han resultado heridas desde el inicio del conflicto hace 21 meses.
La ONU ha estimado que el 87% de Gaza está actualmente designada como zona militar o sujeta a órdenes de evacuación debido a las operaciones militares israelíes.
Frente a esta situación, los palestinos desplazados han buscado refugio en campamentos, mientras que organizaciones de la ONU advierten sobre una inminente hambruna masiva.
El Ministerio de Salud reportó que en las últimas 24 horas se han registrado cuatro muertes por desnutrición, llevando el total a 197 desde el comienzo de la guerra, incluidos 96 niños.
Israel ha sostenido que “no hay hambruna” en Gaza y ha respaldado a la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF) para la distribución de ayuda, permitiendo además lanzamientos aéreos de suministros.