
El gobierno de Ruanda anunció que recibirá hasta 250 migrantes expulsados de Estados Unidos como parte de un acuerdo con Washington, dentro de la estrategia estadounidense de enviar migrantes a terceros países.
Desde que asumió en enero, la administración del presidente Donald Trump ha negociado varios convenios para deportar migrantes condenados por delitos a países como Sudán del Sur y Esuatini.
Yolande Makolo, portavoz del gobierno ruandés, explicó que el acuerdo se basa en el entendimiento de que muchas familias en Ruanda han experimentado desplazamientos, por lo que sus principios sociales apoyan la reintegración y rehabilitación de los migrantes.
Esta decisión se produce tras un acuerdo cancelado en 2024 con el Reino Unido, donde Ruanda iba a acoger migrantes irregulares deportados desde allí.
Bajo el nuevo acuerdo, Ruanda evaluará a cada persona propuesta para reinstalación, ofreciendo formación profesional, asistencia sanitaria y apoyo para la vivienda, aunque no se especificaron detalles sobre el calendario o las nacionalidades afectadas.
Un portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. no confirmó el acuerdo, pero mencionó que la cooperación con Ruanda sigue siendo importante, especialmente en lo que respecta a las políticas migratorias de la administración Trump.
Las autoridades de Sudán del Sur ya recibieron a un grupo de migrantes deportados de EE.UU., y otros migrantes han sido también enviados a Esuatini. La administración de Trump ha hecho de la lucha contra la migración ilegal una prioridad máxima, prometiendo la mayor campaña de deportaciones en la historia de EE.UU.