¿Habrá lluvia, un día soleado o descenderá la temperatura este 29 de julio? Aquí está el pronóstico meteorológico para las próximas horas en Bahía de Banderas.
Durante el día, la temperatura máxima será de 34 grados, con una probabilidad de lluvia del 40% y una nubosidad del 58%. Las ráfagas de viento alcanzarán los 22 kilómetros por hora.
Los niveles de radiación UV se prevén en hasta 11.
Por la noche, se espera que la temperatura baje a 25 grados, manteniendo una probabilidad de precipitación del 40% y una nubosidad que llegará al 86%. Además, las ráfagas de viento serán de 20 kilómetros por hora.

Bahía de Banderas, uno de los 20 municipios del estado de Nayarit, posee un clima cálido subhúmedo, con temperaturas anuales que oscilan entre los 31.1 y los 27.8 grados. Durante el verano, de junio a septiembre, se presentan lluvias intensas; la precipitación media anual es de 1,159.2 mm, aunque el 90% de los días son soleados.
México se beneficia de su ubicación geográfica, con acceso al mar Caribe y al océano Pacífico, lo que lo convierte en una región megadiversa, albergando aproximadamente el 12% de las especies del mundo, incluyendo 12 mil endémicas. El Trópico de Cáncer divide al país en dos zonas climáticas: una templada y otra tropical, con un total de hasta siete tipos de clima en su territorio.
Este contraste se manifiesta en las regiones, donde en Chihuahua se han registrado temperaturas de hasta -30 grados, mientras que en el desierto de Mexicali se alcanzan los 50 grados centígrados. Según el Servicio Meteorológico Nacional, la temperatura promedio anual en el país es de 19 grados, con ciudades como Mexicali y Culiacán teniendo temperaturas significativamente altas.
San Luis Río Colorado en Sonora tiene el récord de la temperatura más alta en el país, alcanzando 58.5 grados centígrados el 6 de julio de 1966. En contraposición, la temperatura más baja fue de -25 grados en Madero, Chihuahua, el 27 de diciembre de 1997.
A pesar de esta diversidad climática, el calentamiento global ha comenzado a afectar el clima mexicano, generando un panorama preocupante con una notable reducción de las precipitaciones anuales y un incremento de las temperaturas. Las consecuencias son evidentes, impactando a agricultores y ganaderos por sequías e inundaciones severas, además de un aumento en las contingencias ambientales en las principales ciudades, incluida la Ciudad de México.