CIUDAD DE MÉXICO.—
En el centro de un cuadro azul con una cruz del mismo color, se observa un águila posada sobre un nopal que crece de una piedra. Alrededor, diferentes personajes contemplan al ave, rodeados de ilustraciones de flora, edificaciones y otros símbolos.
Este es el primer folio del Códice Mendocino, una copia de los códices prehispánicos diseñada en 1542, que retrata la fundación de Tenochtitlán, actualmente Ciudad de México. Los sabios mexicas informaron a los españoles que su deidad principal, Huitzilopochtli, indicó a sus sacerdotes que migraran hasta que él les enviara una señal sobre el sitio donde establecerse. El águila sobre el nopal fue esa señal, marcando el centro de la actual capital mexicana.
El gobierno de la Ciudad de México celebró este sábado los 700 años de la ciudad con un evento que rinde homenaje a la comunidad migrante que la fundó. Artistas ingresaron al Zócalo y, ante las principales autoridades del país, recrearon lo que pudo haber sido el inicio de Tenochtitlán, incluyendo el águila y el nopal.
Bailarines con vestimenta indígena se presentan en el Zócalo para conmemorar el 700mo aniversario de la fundación de Tenochtitlán, hoy Ciudad de México, el sábado 26 de julio de 2025.
(Eduardo Verdugo/AP)
“México no se originó con la llegada de los españoles, sino que nació mucho antes con grandes civilizaciones”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum durante su discurso, en el que llamó a erradicar el racismo que aún persiste en el país.
Tras la parte formal, cientos de danzantes ataviados con trajes tradicionales, plumas, tambores y semillas atadas a sus tobillos se adueñaron de la plaza para ejecutar bailes sagrados en honor a la naturaleza.
La celebración continuaría por la noche con un espectáculo de luces; sin embargo, algunos historiadores recordaron que no se puede definir una fecha exacta para la fundación de lo que comenzó como un asentamiento en un islote de lago rodeado de montañas y que con el tiempo creció hasta convertirse en una ciudad que deslumbró a los conquistadores españoles por su grandeza y dinamismo comercial.
Bailarines con vestimenta indígena se presentan en el Zócalo para conmemorar el 700mo aniversario de la fundación de Tenochtitlán, hoy Ciudad de México, el sábado 26 de julio de 2025.
(Eduardo Verdugo/AP)
“Estos festejos son de orden político o cívico, con poco fundamento en la investigación histórica”, explicó Miguel Pastrana, del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México, uno de los principales especialistas en Tenochtitlán.
La fecha correspondiente al año 1325, que se utiliza como punto de partida para esta conmemoración, se encuentra en un monolito prehispánico conocido como “Teocalli de la Guerra Sagrada”, que narra la grandeza mexica y el mito de la creación de Tenochtitlán. La ciudad tardó años en establecerse como la capital de su imperio.
La documentación histórica indica que los mexicas eran un pueblo migrante de un lugar llamado Aztlán, cuyo paradero exacto aún es incierto. Eran expertos en pesca, botánica y la construcción de represas, y intentaron asentarse sin éxito en varios lugares hasta llegar al lago central del Valle de México.
La isla principal de ese lago ya estaba habitada por los tepanecas, quienes les permitieron establecerse a cambio de tributos y de su ayuda en asuntos lacustres, según Pastrana. Poco a poco, en un contexto de interculturalidad, los mexicas se consolidaron como un pueblo cada vez más fuerte, con guerreros hábiles y una economía próspera. Tenían dos virtudes fundamentales: la elección de sus líderes entre los más capacitados y su destreza en establecer alianzas. Así, Tenochtitlán se erigió como una gran ciudad imperial hasta que fue conquistada por los españoles en 1521.
La preservación de su legado es crucial, afirman los historiadores, aunque académicos como Pastrana consideran que se debería priorizar la difusión de los restos de Tenochtitlán en el México actual y la revisión de los textos escolares que aún contienen información desactualizada y errónea.