El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó este martes que un funcionario gubernamental no puede salir de China, donde había ingresado por motivos personales. Este incidente se suma a otros casos similares y subraya las preocupaciones de Washington sobre las restricciones arbitrarias impuestas por Pekín a ciudadanos extranjeros.
El empleado, que trabaja en la Oficina de Patentes y Marcas del Departamento de Comercio, no fue identificado, pero el gobierno estadounidense indicó que está “atento a la situación” y se encuentra en comunicación con las autoridades chinas para resolver el asunto rápidamente.
Un portavoz del Departamento de Estado resaltó que “la seguridad de los ciudadanos estadounidenses es la máxima prioridad”. China continúa manteniendo una política que permite restringir la salida de individuos relacionados con investigaciones judiciales o conflictos comerciales. Sin embargo, organizaciones internacionales y gobiernos occidentales han criticado a Pekín por usar esta herramienta como una forma de presión diplomática o represalia política.
Este tipo de restricciones ya llevó a Washington a advertir a sus ciudadanos sobre los peligros de viajar a China. La alerta se suavizó recientemente en noviembre, luego de que tres estadounidenses detenidos durante años fueran liberados.
El caso más reciente involucra a Chenyue Mao, ejecutiva de Wells Fargo en Estados Unidos, quien no pudo salir de China la semana pasada, según informó The Wall Street Journal. En respuesta, Wells Fargo detuvo todos los viajes corporativos al país.
El Departamento de Estado, aludiendo a “la privacidad y otras consideraciones”, no ofreció más detalles sobre el caso de Mao. No obstante, Wells Fargo afirmó que está “atenta a la situación y trabajando por los canales adecuados para asegurar el retorno de nuestra empleada a Estados Unidos lo antes posible”.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores chino indicó que Mao está “involucrada en un caso penal actualmente atendido por las autoridades chinas” y que enfrenta “restricciones de salida de acuerdo a la ley”. Su portavoz, Guo Jiakun, afirmó que “se trata de un caso judicial individual” y reafirmó que China da la bienvenida a personas de todos los países y protege sus derechos conforme a la ley.