En la investigación sobre el asesinato del empresario Alan Miranda, fundador y director de la agencia Digital Lab en Tijuana, se ha identificado el ajuste de cuentas por deudas relacionadas con el narcotráfico como una posible motivación. Miranda fue asesinado el 2 de julio de 2025, en la colonia Madero, específicamente en las calles Dinamarca y Durango, a las 17:23 horas.
El mismo día que ocurrió el homicidio, las autoridades arrestaron a Itzel, Daisy, Roberto y Helmer Guadalupe, quienes están implicados en el hecho y portaban armas de calibres .223 y .9 milímetros; aparentemente, su intención era secuestrarlo.
La Fiscalía General del Estado (FGE) también logró la captura de siete miembros adicionales de la banda criminal, identificando a Salvador N., alias El Güero o El 08, como el autor intelectual del crimen. Durante dos cateos realizados como parte de la investigación, se liberó a otra víctima de secuestro y se detuvo a los implicados Roberto N., Francisco Fernando N., Alberto Raúl N., Eduardo N., Eridania N. y Jessica Arlen N.
La Fiscalía sospecha que el homicidio fue un ajuste de cuentas relacionado con el narcotráfico. El fiscal de delitos contra la vida, Miguel Ángel Gaxiola, afirmó: “Era un tema de ajuste… que se deriva del homicidio… es una cuestión de venta de droga”.
En operativos adicionales, se aseguraron seis personas más en posesión de drogas y se identificó a otro implicado, quien ya se encuentra preso y se ha presentado ante un juez de control. Las redadas se llevaron a cabo en las colonias Obrera y Playas de Tijuana. A partir de esta operación, fue posible rescatar a una persona retenida debido a un ajuste de cuentas asociado a deudas por drogas, según explicó Gaxiola.
La FGE destaca la desarticulación de esta banda criminal dedicada a secuestros, de cuyos arrestados al menos seis están relacionados con otros homicidios en Tijuana. Gaxiola mencionó que “son once personas que realizaban actividades ilícitas para llevar a cabo ejecuciones”.
Desde junio, la FGE había comenzado a investigar ciertos movimientos en las propiedades cateadas en las colonias Obrera y Playas de Tijuana. El fiscal añadió que el autor intelectual del crimen tiene conexiones con los ejecutores. Además, se había observado previamente un vehículo vinculado a estos individuos, lo que refuerza la relación de este caso con actividades delictivas preexistentes.