El Parque Tabacalera fue escenario de un llamado por parte de grupos sociales, sindicales y políticos, organizado por el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, para solicitar a las autoridades de la alcaldía Cuauhtémoc que reintegren al parque las estatuas de Fidel Castro y Ernesto Guevara.
Voces de diferentes organizaciones se hicieron escuchar nuevamente, esta vez desde el mismo lugar donde las esculturas estuvieron ubicadas durante años. (Fotos: PL)
La defensa del legado del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, y del guerrillero argentino Ernesto Guevara, movilizó a diversas organizaciones en México en un acto de solidaridad también hacia la isla, que enfrenta presiones por parte de Estados Unidos.
El Parque Tabacalera fue testigo de la manifestación de grupos sociales, sindicales y políticos, convocados por el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, pidiendo a las autoridades de la alcaldía Cuauhtémoc que regresen dos estatuas de estas figuras icónicas.
La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, tomó la decisión de retirar las esculturas el miércoles, argumentando que el monumento carecía de los permisos pertinentes, lo cual fue desmentido posteriormente.
Un comunicado del gobierno de la Ciudad de México indicó dos días después que la remoción de las esculturas estaba “fuera de las normas establecidas”, ya que no fue autorizada por el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos (Comaep).
Además, se aclaró que la decisión de instalar este conjunto había sido aprobada por el Comaep, la entidad encargada de autorizar cualquier intervención de este tipo, cuyo dictamen fue notificado formalmente.
La obra en bronce fundido, del artista Óscar Ponzanelli, consiste en una banca de parque que incluye dos esculturas de cuerpo entero de Fidel y el Che, con dimensiones de 1,40 metros de altura por 1,30 de ancho y una profundidad de 0,80, y un peso aproximado de 250 kilogramos.
Consideradas un símbolo de la amistad entre Cuba y México, las estatuas conmemoran el primer encuentro de estas dos personalidades.
“Deseamos recuperar las esculturas que actualmente se encuentran en una bodega. De manera respetuosa, pediremos a la alcaldía Cuauhtémoc que nos las entregue o que vayamos a recogerlas”, afirmó el sábado la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada.
Brugada subrayó que ambas figuras también representan la autodeterminación de los pueblos, el espíritu de soberanía que une a las dos naciones, añadiendo que su presencia en el espacio público es un “acto de memoria y de respeto a la historia de los pueblos de América”.
En respuesta a una pregunta sobre el asunto, que generó reacciones en redes sociales, la presidenta Claudia Sheinbaum consideró que el retiro de las esculturas fue un error y pidió que fueran reubicadas en otro sitio.
El día anterior, diversas organizaciones alzaron nuevamente la voz, ahora desde el mismo lugar donde las esculturas estuvieron durante años. “La intentona reaccionaria de borrar la memoria revolucionaria de Fidel y el Che ha tenido una respuesta de igual magnitud. Así como ellos quieren borrar su legado, aquí estamos llenando esta plaza y reivindicándolos”, afirmó Emiliano Jijón.
En conversación con Prensa Latina, Jijón, miembro del Partido Comunista de México, afirmó que la Revolución cubana sigue siendo un faro que orienta a América Latina y el mundo, rechazando el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a la isla por Estados Unidos.
“Estamos aquí hoy porque Fidel y el Che representan la lucha de los pueblos del mundo, la lucha contra la injusticia y a favor de aquellos que han sido oprimidos por gobiernos nefastos siempre respaldados por Estados Unidos”, expresó la diputada federal María Magdalena Rosales.
Durante la manifestación, donde ondearon banderas de Cuba e imágenes de las dos personalidades, la legisladora del partido Morena hizo un llamado a continuar luchando por la reinstalación de las estatuas y a exigir que no se repita un hecho similar.
Con gritos de “Fuera el fascismo de la alcaldía Cuauhtémoc”, “Este parque es de Fidel, este parque es del Che” y “Cuba sí, Alessandra no”, los manifestantes, que incluyeron a vecinos del área, exigieron sanciones para la alcaldesa y propusieron nombrar al parque en honor a Fidel Castro.
Entre las organizaciones participantes se encontraban la Asociación de Cubanos Residentes en México José Martí, Jóvenes por el Socialismo (ala juvenil del Partido Popular Socialista de México) y el Sindicato Mexicano de Electricistas.