¿Qué es el gusano barrenador y por qué es peligroso?
El gusano barrenador, denominado en inglés “New World screwworm fly” (Cochliomyia hominivorax), es un díptero cuyas larvas parasitan tejidos vivos de animales de sangre caliente, incluyendo el ganado. La hembra deposita entre 250 y 500 huevos en heridas frescas, y en pocos días las larvas empiezan a alimentarse, ocasionando daños en los tejidos y provocando infecciones secundarias que pueden llevar a la muerte del animal.
Entre 1950 y 1990, EE.UU. y México implementaron de manera exitosa la técnica de insecto estéril (TIE), lo que permitió erradicar la plaga en el territorio estadounidense en 1982 y en México en 1990. Sin embargo, el resurgimiento de la plaga, indicado a partir de 2022 en Centroamérica y con detecciones en Chiapas, Tabasco y Campeche entre 2024 y 2025, muestra que el riesgo persiste y puede reactivarse rápidamente.
Impacto económico y operativo del cierre fronterizo
El reciente cierre fronterizo que suspendió el intercambio comercial del sector ganadero afectó a aproximadamente 650 mil cabezas, con pérdidas estimadas en 700 millones de dólares. Un cierre prolongado anterior en 2024 causó pérdidas de 312 millones de dólares, parando a unos 240 mil becerros. Los estados más perjudicados incluyen Sonora, Chihuahua, Durango y Coahuila, vitales para la exportación. Las nuevas restricciones han disminuido los cruces autorizados de 2 mil 800 a solo 500 reses diarias debido a inspecciones obligatorias y procedimientos de sanidad.
La logística se ha visto notablemente alterada, obligando a transportistas, empacadoras y distribuidores en EE.UU. a rediseñar sus rutas y procesos. Esto ha generado un incremento de costos operativos, así como tiempos muertos en la frontera y gastos adicionales en sanidad y seguridad. Ante la escasez de ganado, EE.UU. ha aumentado la importación de carne de países como Brasil, Argentina, Uruguay y Australia, lo que representa una amenaza competitiva para el sector ganadero mexicano.
Respuestas institucionales y estrategias de mitigación
En respuesta a la situación, México ha liberado 2 mil millones de moscas estériles en las zonas fronterizas del sur, en coordinación con EE.UU. y organizaciones panameñas como COPEG. Esta medida, que ha sido efectiva desde los años 50, busca controlar la plaga. Las acciones incluyen la aplicación de ivermectina, baños de inmersión y la inspección física en puntos estratégicos como Escalón, La Casita y Los Charcos (Chihuahua), además de reforzar la infraestructura y los cuerpos técnicos en el país.
Situación actual del brote en México
Según SENASICA y la OMSA, en el último semestre se han registrado 2 mil 743 casos de miasis por gusano barrenador en diversas regiones del sur y sureste de México, especialmente en Chiapas, Campeche, Tabasco y Veracruz. En particular, 2025 ha visto el surgimiento de nuevos focos en Tabasco y Veracruz, lo que ha llevado a una pronta respuesta que incluye el cierre temporal de la frontera y la liberación de moscas estériles. Hasta ahora, las fronteras continúan cerradas, aunque SENASICA ha reportado una reducción del 18.5% en los casos activos desde finales de junio, indicando un control parcial de la epidemia.
Escenarios futuros según los expertos
Veterinarios, economistas agropecuarios y epidemiólogos advierten que, sin un control adecuado a corto plazo, el brote puede reavivar la crisis zoosanitaria de 2024, poniendo en jaque sectores como la logística y el comercio agroalimentario. Un escenario optimista prevé que con la combinación de TIE y mayor inversión se logre un control efectivo en breve, restaurando las exportaciones. Por otro lado, un escenario adverso podría implicar nuevos brotes en zonas críticas que generarían cierres prolongados y pérdidas económicas significativas.
Principales recomendaciones
El brote de gusano barrenador en julio de 2025 presenta una amenaza significativa para la ganadería mexicana, con implicaciones en sanidad, logística y competitividad internacional. Una respuesta coordinada entre México y EE.UU., utilizando técnicas comprobadas y protocolos científicos, resulta esencial para consolidar una vigilancia continua en puntos críticos, inversión sostenida para mejorar la sanidad y trazabilidad, así como la diversificación de mercados para mitigar impactos en caso de cierres prolongados. Para los interesados en el sector, es crucial reevaluar rutas y sistemas de trazabilidad integrados, ya que el éxito en la erradicación del gusano barrenador revitaliza no solo la confianza en la sanidad nacional, sino también el interés por innovaciones en la industria agroalimentaria.