La economía global se encuentra en un proceso de reconfiguración, con cambios que comenzaron con la pandemia y se intensificaron con la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos.
Frente a la fragmentación en el comercio, México necesita replantear su vínculo con China, un desafío complejo dado que este país es fundamental para varios sectores económicos.
Kenneth Smith Ramos, exjefe de la negociación técnica del T-MEC, destacó que la relación con China es crucial en el vínculo con Estados Unidos, donde “México está en el fuego cruzado”.
Estados Unidos muestra un interés constante en frenar la influencia de China, tanto en sus exportaciones a Norteamérica como en las inversiones en sectores clave. En la revisión del T-MEC, se buscará incluir temas que apunten a limitar la presencia de China en áreas como la automotriz, propiedad intelectual y ciberseguridad, según mencionó Smith Ramos en un foro del IMCO.
Mientras la economía mundial avanza hacia un modelo de bloques, Smith Ramos sugirió que Norteamérica no debe “dispararse en el pie” restringiendo la participación de China en sectores como el aeroespacial y automotriz, así como en minerales esenciales.
Fuerte dependencia de México con China
Las relaciones comerciales entre México y China generan una alta dependencia del país asiático, lo cual es motivo de inquietud para Trump y su administración, que busca limitar su crecimiento. En 2024, las exportaciones de México a China alcanzaron 9,937 millones de dólares, mientras que las importaciones fueron de 129,795 millones de dólares, según datos del Banco de México (Banxico).
Esto resultó en un déficit comercial de 119,858 millones de dólares para el país azteca el año pasado. Además, solo en abril, las exportaciones mexicanas a China decrecieron un 8.2% mensual, mientras que las importaciones aumentaron un 6.5% mensual.
Los productos más exportados por México a China incluyen reactores nucleares, calderas y maquinaria (22.9%), seguidos por equipos eléctricos y electrónicos (17.8%). Por otro lado, las importaciones se centraron en equipos eléctricos y electrónicos (21.5%) y reactores nucleares (20.2%), según el INEGI.
BRICS, el otro bloque
Otro bloque que ha despertado recelos en Trump es el de los BRICS, que actualmente incluye a 11 economías y se originó en 2009 con Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica. A este grupo se han sumado economías como Egipto, Etiopía, Indonesia, Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.
Rafael Rodríguez, estratega de inversiones de Vanguard, afirmó que este bloque podría alterar la economía global a largo plazo, aunque este cambio será gradual.
Aunque la estructura económica está cambiando, Rodríguez consideró que la influencia de Estados Unidos perdurará, dado que el dólar sigue siendo fundamental en el sistema financiero y muchos actores en el mercado confían en el país norteamericano.
Avanzar a unión aduanera
Ante los cambios en el comercio mundial, Smith Ramos aconsejó a México no cerrar por completo sus puertas a China, pues sería “el peor error”.
“El argumento más sólido de México hacia Estados Unidos debe ser que, si realmente queremos atraer inversiones y ser la región más competitiva, debemos avanzar en la integración económica de América del Norte, eliminar fronteras económicas y trabajar en una unión aduanera”, subrayó el exnegociador del T-MEC.
A pesar de que esta propuesta puede parecer poco viable dada la ideología política de Trump, el experto sostuvo que podría establecer un precedente para futuras administraciones estadounidenses.
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