CIUDAD DE MÉXICO — La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó el jueves como “totalmente exagerada” la medida adoptada por Estados Unidos de suspender nuevamente la importación de ganado mexicano tras la detección de un caso del gusano barrenador en el sureste. Expresó su esperanza de que las exportaciones se reactiven pronto.
Esta decisión se tomó tres días después de que se reabriera la frontera, que había estado cerrada casi dos meses. La reapertura se dio tras la firma de acuerdos entre México y EE. UU. para controlar el gusano barrenador, que incluyeron la instalación de una nueva planta en el sur de México para producir moscas estériles.
La producción de estas moscas es un método de control biológico que interrumpe el ciclo reproductivo del gusano. Este gusano es una larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, capaz de invadir los tejidos de cualquier animal de sangre caliente, incluidos los humanos.
Al criticar la decisión del Departamento de Agricultura de EE. UU., Sheinbaum aseveró que “se están realizando todos los protocolos” necesarios para manejar el caso detectado en Ixhuatlán de Madero, Veracruz, que está en la costa del Golfo de México.
Desde su perspectiva, la mandataria resaltó que “el regreso al cierre de la frontera es completamente desmedido”, y aseguró que la plaga está “bajo control” y que se están siguiendo todos los procedimientos científicos requeridos.
Las autoridades mexicanas estiman que actualmente existen alrededor de 392 animales infectados, lo que representa una disminución del 18,5% en comparación con los 481 reportados el 24 de junio.
La secretaria de Agricultura de EE. UU., Brooke Rollins, indicó el miércoles que, debido al caso reportado en Veracruz, “estamos suspendiendo la reapertura de los puertos para continuar con la cuarentena y combatir esta plaga mortal en México”. Esta decisión afecta las exportaciones de ganado bovino, bisontes y caballos de México. Las autoridades estadounidenses no especificaron la duración de la suspensión.