Rogelio Alberto Ayala Gutiérrez, juez del Juzgado Cuarto de Distrito en Mexicali, Baja California, emitió el 7 de julio de 2025, una suspensión directa en favor de Julio César Chávez Carrasco, hijo del ex campeón de boxeo Julio César Chávez González. Este último había sido objeto de investigación por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) desde 2019, bajo los cargos de delincuencia organizada, específicamente por tráfico de armas y drogas.
En su fallo, el juez federal no evitó que Chávez Carrasco fuese detenido tras su deportación a México, en función de una orden de aprehensión emitida en su contra, con el objetivo de garantizar que el proceso penal se respetara y el boxeador fuera entregado a las autoridades mexicanas pertinentes.
Ayala Gutiérrez destacó que en caso de ser detenido en México, Chávez Carrasco debía ser presentado al Ministerio Público. Si se ejecutaba la orden de aprehensión en su contra, debía ser entregado al juez que conociera del caso. “Todo lo anterior es así, salvo que se trate del cumplimiento de una orden de aprehensión librada por autoridad judicial, caso en el que deberá ser puesto de inmediato a disposición de la misma”, declaró el titular del Juzgado Cuarto de Distrito en Mexicali.
Este dictamen se emitió en respuesta a un amparo presentado el 4 de julio de 2025 por un abogado en nombre de Chávez Carrasco, que aseguraba que, al ser deportado, la FGR podría ejecutar la orden de captura y llevarlo a un penal federal. El juez otorgó un plazo de tres días para que Chávez Carrasco, aún en Estados Unidos, confirmara si mantenía o no esta demanda de amparo; de lo contrario, se daría por no presentada su solicitud.
Durante este mismo periodo, el juez solicitó que se certificaran posibles lesiones visibles en Chávez Carrasco, así como un interrogatorio para saber si estaba siendo torturado, y en caso afirmativo, qué tipo de tortura estaba padeciendo. Además, estableció un plazo de cinco días para que su abogado aclarara si el amparo había sido presentado erróneamente en Mexicali, ya que en el escrito se mencionaba que estaba dirigido a los juzgados del Primer Circuito, como en la Ciudad de México.
El 7 de julio de 2025, Chávez Carrasco no se presentó a una audiencia programada ante la jueza supervisora adjunta Neetu S. Badhan-Smith, en el Tribunal Superior de Los Ángeles, California. Según el abogado Michael A. Goldstein, quien ha defendido al boxeador en situaciones anteriores, Chávez Carrasco había estado bajo custodia del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en Hidalgo, Texas, dos días antes.
Aunque se esperaba que el boxeador compareciera para solicitar su libertad anticipada por un caso previo relacionado con posesión de un arma en enero de 2024, su inasistencia llevó a una nueva audiencia programada para el 21 de agosto de 2025. Según USA Today, la falta de registro de Chávez Carrasco en el localizador de detenidos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE) podría deberse a que tomaría más de una semana para que su información fuera actualizada. El abogado indicó que obtendría más información sobre la situación legal de su cliente en la próxima audiencia.