
Este miércoles, el papa León XIV se pronunció por primera vez sobre el celibato sacerdotal en el contexto de dos discursos, instando a la adopción de acciones “firmes” frente a los abusos ocurridos en la Iglesia Católica.
Primero, el pontífice dirigió un mensaje a un grupo de seminaristas italianos, donde subrayó que el celibato es “un carisma que debe ser reconocido, protegido y educado”. Luego, se dirigió a unos 400 obispos y cardenales de 38 países, quienes se encontraban reunidos por las celebraciones especiales del Año Santo para el clero.
En este marco, enfatizó que “la perfecta continencia en el celibato” es una “virtud indispensable”, junto a la prudencia pastoral, la pobreza y otras virtudes humanas. “El obispo también vive esa otra forma de pobreza que es el celibato y la virginidad por el Reino de los Cielos… No es solo cuestión de ser célibe, sino de practicar la castidad en el corazón y en la conducta, viviendo así el seguimiento de Cristo para manifestar la verdadera imagen de la Iglesia, que es santa y casta en sus miembros como en su Cabeza”, explicó.

Estas declaraciones también marcan la primera intervención pública de Robert Prevost, actual prefecto del Dicasterio para los Obispos del Vaticano, quien ha reafirmado la postura de su predecesor, el papa Francisco, en contra de modificar la norma del celibato. “Nunca autorizaré el celibato opcional”, afirmó Francisco en su momento, insistiendo en que el celibato es un don a la Iglesia.
León XIV instó a los líderes católicos a actuar con “firmeza y decisión” ante situaciones que puedan provocar escándalo, especialmente en casos de abuso, cuidando las disposiciones vigentes. Es la segunda vez en una semana que el papa menciona públicamente este escándalo, después de haber enviado una carta a periodistas peruanos que investigaron al disuelto Sodalicio de Vida Cristiana (SDV).
En la misiva, señaló que la Iglesia no puede tolerar ninguna forma de abuso. “En tiempos de profundas tensiones institucionales y sociales, defender el periodismo libre y ético es un deber de quienes aspiran a una democracia sólida y participativa”, sostuvo, durante un evento en Lima.
El Sodalicio, fundado en 1971, fue objeto de una investigación del Vaticano que concluyó en 2017 con la revelación de abusos cometidos por su fundador, Luis Fernando Figari, y otros exmiembros de la organización. León XIV mencionó a Paola Ugaz y otros periodistas que enfrentaron “ataques injustos” tras investigar el caso. Ugaz consideró que la carta es un “mensaje poderoso y empático”, subrayando que la persecución no ha cesado.