San Quintín, BC. – Padres de familia han tomado varios planteles de educación básica en San Quintín para expresar su descontento por la disminución de recursos del Programa de Insumos y Mantenimiento para el Mejoramiento del Entorno Educativo (Pimmee), que es administrado por la Secretaría de Educación.
Entre las escuelas afectadas se encuentran el preescolar Guillermo González Camarena, la primaria Francisco I. Madero y la Secundaria #85, donde los padres bloquearon las entradas y colocaron carteles denunciando el impacto del recorte en el presupuesto.
Román Munguía, presidente de la Sociedad de Padres de la Secundaria #85, comentó que se ha creado una comisión con directivos y maestros de más de 215 planteles, la cual ha enviado un pliego petitorio a la subsecretaría de planeación en Mexicali.
Según Munguía, la modificación al programa Pimmee es preocupante, ya que buscan reducir la aportación de 420 pesos por niño a 300 pesos, una cantidad que consideran insuficiente para cubrir las necesidades educativas actuales.
Inconformidad por la modalidad de pago
Los padres también expresaron su oposición a que el programa se otorgue mediante una tarjeta bancaria, argumentando que esto implica complicaciones administrativas adicionales, incluyendo la necesidad de facturar cada gasto realizado. Esto es especialmente problemático en una región que apenas ha obtenido el estatus de Ayuntamiento.
Munguía añadió que este sistema imposibilita la transparencia del uso de los recursos, exigiendo a las escuelas demostrar los ingresos, lo que podría comprometer la seguridad de la institución.
Impacto del recorte en las necesidades escolares
La reducción de 120 pesos por alumno en una escuela con más de 300 estudiantes tendrá consecuencias graves en las necesidades básicas de los planteles. El 50% de los recursos está destinado a infraestructura y el otro 50% a insumos esenciales, lo que limita la adquisición de tecnología y otros recursos necesarios.
Los padres han comenzado a realizar rifas y eventos para recaudar dinero, dado que el apoyo gubernamental resulta insuficiente para mantener las condiciones adecuadas de las escuelas. Insisten en que el cierre de las escuelas se mantendrá hasta que reciban una respuesta favorable de la subsecretaría de planeación en Mexicali, pidiendo que el programa Pimmee se ajuste anualmente a la inflación y costos actuales.