Desde que Donald Trump asumió la presidencia en enero, ha tomado medidas contundentes contra la deportación de migrantes en Estados Unidos, especialmente aquellos identificados como “pandilleros”.
El régimen bajo el liderazgo del presidente ha clasificado a los migrantes que portan ropa con el logo de Jumpman, asociado a Michael Jordan, como potencialmente peligrosos.
Las autoridades han emitido advertencias indicando que el uso de símbolos asociados a marcas como Jordan podría ser interpretado como un indicativo de afiliación a pandillas y, por ende, justificar la deportación.
Además, las autoridades han señalado que no solo el logo de Jumpman y el número 23 de Jordan son relevantes, sino que también se considera que quienes se asocian con la cultura venezolana o lucen elementos de esta podrían ser vistos como enemigos del estado.
Un documento de inteligencia del sector de operaciones del área de El Paso advirtió que “la vestimenta o accesorios relacionados con la cultura venezolana no son un indicador concluyente de membresía o asociación con bandas.”
Hasta el momento, Michael Jordan no ha emitido ningún comentario sobre la relación entre su marca y la supuesta vinculación con pandillas venezolanas.
Los aficionados de la marca, así como quienes apoyan a los Chicago Bulls, están preocupados por la posibilidad de ser acusados de vínculos con pandillas debido a su ropa o tatuajes relacionados, aun si no pertenecen a grupos venezolanos.