La compañía japonesa Nissan Motors anunció el jueves 3 de abril que cesará los nuevos pedidos de dos modelos de SUV de su marca Infiniti, diseñados para el mercado estadounidense.
Se trata de los modelos Infiniti QX50 y QX55, que han sido producidos para otros mercados internacionales, siendo el principal destino de exportación según informa Nissan.
La empresa automotriz japonesa comunicó que esto es resultado del entorno que ha estado condicionando la producción y la introducción de tecnología avanzada en su desarrollo.

Por otro lado, Nissan ha decidido continuar con la producción de dos modelos en Tennessee para el Rogue, a pesar de haber comunicado en enero que se eliminarían algunas actividades.
Este ajuste en las operaciones ha sido impulsado por cuestiones arancelarias y económicas que impactan el mercado automotriz.
Stellantis, propietario de marcas como Chrysler, Ram y Jeep, también anunció la suspensión de actividades en varias de sus instalaciones en América del Norte.

Las restricciones arancelarias están llevando a fabricantes como Toyota a ajustar sus programas, y por ejemplo, la planta de Toyota que produce la camioneta híbrida Tacoma, mayoritariamente destinada a EE.UU., ha implementado pausas en su producción.
Mientras tanto, Honda, que ensambla el modelo HR-V en la misma región, está considerando posibles ajustes debido a las nuevas regulaciones arancelarias. Ambas fábricas están enfocadas en exportaciones hacia el mercado estadounidense.
Según Antonio Filosa, director de operaciones de Stellantis para América, este escenario requiere resistencia y colaboración efectiva para manejar los efectos a largo plazo de los aranceles en las operaciones, adoptando además medidas inmediatas para mitigar el impacto.