Desastre en Mandalay tras el Terremoto
Mandalay, la segunda ciudad más grande de Myanmar, ha sido devastada por un terremoto de magnitud 7.7 que ocurrió el viernes pasado, dejando una estela de destrucción y sufrimiento. La situación ha llevado a la acumulación de cuerpos que han tenido que ser incinerados debido a la magnitud del desastre según informes de fuentes locales.
Números Alarmantes
Hasta el momento, el número de muertos ha superado los 2,700, con miles de heridos y cientos de desaparecidos, según las autoridades militares de Myanmar. La situación ha hecho que los residentes pasen noches sin dormir, vagando por las calles mientras escasean alimentos y agua, lo que ha generado una creciente desesperación.
Impacto en la Comunidad
Los testimonios de los residentes describen noches de angustia y la búsqueda de seres queridos desaparecidos. “La falta de sueño me ha dejado aturdido,” comentó un residente local, reflejando la creciente tensión entre los afectados por el desastre. La comunidad también se ha visto privada de recursos básicos mientras las organizaciones de ayuda enfrentan dificultades logísticas y de acceso a la zona afectada.
Críticas a la Respuesta Gubernamental
La infraestructura deficiente y el conflicto interno han complicado los esfuerzos de rescate. Grupos de derechos humanos han criticado a la junta militar por tratar de ocultar la magnitud del desastre y por continuar con operaciones militares a pesar de la crisis humanitaria en curso. “Es crucial que la junta permita que la ayuda llegue rápidamente a quienes la necesitan,” exigían los representantes de estas organizaciones.
Desafíos de Rescate
Los equipos de rescate han trabajado incansablemente durante días, pero los recursos son escasos, y la situación es desgastante tanto para voluntarios como para afectados. Alrededor de 403 personas han sido recuperadas en los últimos días, pero el saldo de personas desaparecidas sigue creciendo.
Memoria y Duelo Nacional
El martes, Myanmar observó un minuto de silencio en honor a las víctimas del terremoto como parte de un luto nacional. Mientras tanto, las autoridades han solicitado que las banderas ondeen a media asta en señal de respeto por los fallecidos, resaltando la gravedad de la tragedia que ha afectado a miles de personas en el país.
Afrontando el Futuro
A medida que la comunidad comienza a lidiar con las pérdidas, la recuperación se presenta como un desafío monumental. Con un aumento significativo de la pobreza en Mandalay en los últimos años, los esfuerzos de reconstrucción deberán ser apoyados no solo a nivel local, sino también internacional, para ayudar a los que han sobrevivido y están enfrentando un futuro incierto.