La repetición de Donald Trump se ha vuelto un tema recurrente. La razón detrás de esto es un contexto bastante complicado.
El presentador se encuentra ante numerosas respuestas: “No sé, no recuerdo. El análisis post-mortem, las consecuencias de la repetición, los efectos de esta situación y el reconocimiento de los problemas que enfrenta esta comunidad son vastos y complejos.” Aparentemente, la enunciación de estos temas genera un eco en los medios.
¿Qué está en juego?
Para convertir en realidad esta idea, Trump enfrenta un único obstáculo: la Constitución de Estados Unidos. Esta prohíbe que una persona sea elegida para un tercer mandato. La Enmienda 22 establece: “Ninguna persona podrá ser elegida para el cargo de presidente más de dos veces.”
La tradición de que los presidentes estadounidenses solo ocupen el cargo durante un máximo de dos mandatos se remonta a George Washington, el primer presidente del país, quien decidió no buscar un tercer mandato por motivos de edad.
Durante casi 150 años, sus sucesores respetaron esta norma tácita. Sin embargo, Franklin D. Roosevelt fue elegido durante la Segunda Guerra Mundial, rompiendo esta tradición debido a la particular situación del momento. Roosevelt fue reelegido en 1944 antes de su fallecimiento.
Más tarde, en 1947, el Congreso de Estados Unidos introdujo la 22, que fue ratificada en 1951 y formalizó esta limita a la reelección presidencial.
Escenario I: Enmienda Constitucional
A pesar de esto, Donald Trump parece estar explorando nuevas vías, intentando posicionarse nuevamente como líder del país.
Una proposición de un grupo de legisladores republicanos busca modificar la Enmienda 22 para permitir que aquellos que hayan gobernado durante dos mandatos consecutivos puedan correr nuevamente. El proyecto de ley parece adaptarse a la situación de Trump, cuyas dos presidencias no se realizaron en un período continuado.
Escenario II: Intercambio de roles
Sin embargo, algunos juristas señalan que la Enmienda 22 limita específicamente la posibilidad de ser “elegido” para un nuevo mandato, no imposibilitando la renuncia del presidente electo, lo cual podría abrir un camino para que Trump vuelva a ser presidente si el actual decide dimitir.
De acuerdo con la interpretación de la Constitución, Donald Trump no podría volver a presentarse ni a la presidencia ni a la vicepresidencia una vez que haya terminado su segundo mandato.
Otras posibilidades
Aun así, Trump no descarta esta posibilidad en una conversación telefónica con NBC News. Intercambiar candidatos podría ser una opción, mencionó Trump, sugiriendo que “hay otras alternativas.”
El expresidente planteó sus ideas sobre el tiempo y las dinámicas políticas, sugiriendo que aún queda tiempo para maniobrar. La situación política sigue siendo compleja e incierta, y muchos aspectos continúan en juego.
(CP)