Por José Antonio Chávez
Lo mismo ocurre con el líder del PRI, Alejandro Moreno “Alito”, quien ha levantado su voz en contra del gobierno de Claudia Sheinbaum.
La reunión en la Casa Blanca dejó profundamente inquietos a los miembros de Morena y a su líder, ya que les resultó complicado comprender las implicaciones.
Ayer, Alito reiteró que el gobierno ha buscado intimidar, perseguir y engañar a los opositores, con la intención de establecer no solo un partido hegemónico, sino único.
Las denuncias de persecuciones políticas y abuso de poder se están volviendo más comunes en el ámbito nacional.
Sin embargo, Alito afirmó que no se dejará amedrentar y que está dispuesto a señalar con nombre y apellido a quienes están involucrados con el crimen organizado, mencionando que muchos son políticos de Morena.
Alito también lamentó la situación en el Senado y destacó que muchos de los narcopolíticos de Morena son inquebrantables. Se prevé que la presión sobre ellos aumente, especialmente con miras a futuros comicios.
Finalmente, hay rumores de que Alito está preparado para regresar a la Casa Blanca, a invitación del senador Marco Rubio, lo que refleja la preocupación por la situación de los criminales organizados en México y su vinculación con algunos políticos.