La Unión Europea es un destino atractivo para las provincias chinas, especialmente en el contexto de las tensiones generadas por ejercicios militares y simulacros de bloqueo en Taiwán. Ambas partes han instado a evitar mayores conflictos, destacando la importancia de una resolución pacífica en la esfera internacional.
Desde Bruselas, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) expresó su preocupación acerca de que “las operaciones militares a gran escala de China en torno a Taiwán están incrementando las tensiones a ambos lados del estrecho”. Las relaciones entre ambas naciones son complicadas, dado que se señalan como adversarios y, al mismo tiempo, están interconectadas económicamente.
El SEAE hizo un llamado a “todas las partes involucradas para que actúen con moderación en cualquier acción que pudiera escalar aún más las tensiones”. Esta advertencia se enmarca en el contexto de las recientes maniobras militares de China que incluyeron simulacros tanto de bloqueo como de asedio dirigidos a “objetivos marítimos”, en un esfuerzo por evaluar su capacidad de respuesta.

Desde Washington, la portavoz de la Casa Blanca, Caroline Leavitt, condenó las maniobras chinas, advirtiendo sobre el potencial riesgo que estas suponen para la paz en el estrecho de Taiwán. Durante la rueda de prensa, enfatizó la necesidad de mantener la paz y la estabilidad en la región, subrayando que el conflicto solo puede traer consecuencias negativas.
Según el anuncio oficial del Ejército chino, las maniobras de este martes involucraron importantes despliegues de unidades militares, aumentando las preocupaciones sobre la escalada militar y el impacto en las relaciones regionales.

Taiwán se autogobierna desde 1949, cuando se establecieron en la isla las autoridades que huyeron de China tras la guerra civil. El gobierno de Taiwán considera a China como una potencial amenaza para su soberanía, mientras que Pekín insiste en que la isla es parte inalienable de su territorio, promoviendo su reunificación.
Las tensiones en el plano internacional son palpables, y el gobierno chino sigue trabajando para consolidar su postura, a pesar de las críticas y preocupaciones expresadas por distintos actores globales. La situación en Taiwán es un punto neurálgico en la política internacional actual, requiriendo un enfoque cuidadoso por parte de todos los involucrados para evitar un conflicto mayor.
(Con información de Europa Press/EFE)