El Sector Automotriz de México expresó su oposición a la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de aplicar aranceles del 25% a los vehículos importados, afirmando que esto perjudicaría la colaboración entre los países que forman parte del T-MEC.
Según las declaraciones de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), esta medida podría impactar negativamente la competitividad del sector automotriz en la región de Norteamérica.
“Estos aranceles afectan directamente a los consumidores estadounidenses, así como las inversiones y los empleos en nuestros países”, indicaron las asociaciones del sector.
En un clima de incertidumbre global, las organizaciones insistieron en que América del Norte debe unirse y fortalecerse, en lugar de debilitarse.
Las asociaciones también han destacado que mantienen comunicación constante con sus contrapartes en Estados Unidos y que están comprometidas con preservar la competitividad y las relaciones en el sector, esperando novedades sobre el tema.
En su comunicado, reiteraron su apoyo al gobierno de México en las negociaciones para proteger los intereses de la industria automotriz mexicana y los millones de empleos que dependen de ella.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que su gobierno está considerando las modalidades de aranceles impuestos por la administración estadounidense a los vehículos y autopartes que no se fabrican en EE.UU. desde el 3 de abril.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, participó en una videollamada desde Washington, donde enfatizó la importancia de buscar un trato justo para México, bajo condiciones que permitan proteger el sector automotriz.
Además, subrayó que el país importa aproximadamente el 40% de las autopartes que se utilizan en su industria automotriz, lo que hace que la situación sea aún más crítica.
Declaraciones de Trump sobre los Aranceles
El presidente Donald Trump anunció el 26 de marzo su decisión sobre la imposición de aranceles del 25%, justificando que esto es esencial para proteger los trabajos y la riqueza de su país.
“Vamos a cobrar a los países por hacer negocios con nosotros y preservar nuestros trabajos y riquezas”, indicó Trump durante un evento en la Casa Blanca.
Las implicaciones de estas decisiones han generado preocupaciones sobre posibles pérdidas de empleos y un impacto negativo en la economía mexicana, según advertencias del Banco Mundial.