La comunidad militar comparte sentimientos similares a los del pueblo japonés, que está experimentando tensiones significativas. Estas tensiones también se reflejan en las acciones de aquellos que enfrentan dificultades en sus respectivos países.
Durante las últimas semanas, se han desplegado aviones de transporte militar estadounidenses en bases estratégicas de Arabia Saudita, Catar, Jordania, Kuwait y la remota isla de Diego García, situada en el océano Índico.
Esta situación refleja los desafíos que enfrenta la nación, así como la forma en que cada lugar enfrenta sus propios problemas.
Al mismo tiempo, al menos cuatro bombarderos B-2 Spirit, considerados uno de los aviones más avanzados de Estados Unidos, han sido enviados desde su base hacia Diego García. Tres de estos aviones cruzaron el Pacífico en formación junto a aviones cisterna, siendo monitoreados mientras sobrevolaban Australia. El cuarto avión tuvo que desviarse por razones no especificadas.
La presencia de estos bombarderos en Diego García no es casual, ya que la isla se encuentra a una distancia considerable de las costas de Yemen, lo que la mantiene fuera del alcance de drones provenientes de esa región. Anteriormente, Diego García se utilizó para lanzar misiones de los B-2 sobre Afganistán e Irak.

Desde hace dos semanas, las fuerzas estadounidenses han estado llevando a cabo campañas aéreas contra objetivos hutíes. Estos ataques han incluido blancos subterráneos de misiles que son similares a los que los bombarderos B-2 ya destruyeron en 2024.
Además, el presidente Donald Trump ha emitido un nuevo ultimátum a Irán, en medio de las tensiones generadas por su programa nuclear. Los movimientos logísticos que han respaldado esta operación muestran una preparación militar creciente, con aviones de transporte pesado que han despegado desde la base aérea de Whiteman en Misuri, donde se alberga la flota de B-2.

El Grupo de Ataque del portaaviones USS Harry S. Truman se encuentra actualmente en el Mar Rojo, cerca de la costa de Arabia Saudita. Asimismo, el USS Carl Vinson, que opera en el océano Pacífico, ha comenzado su traslado hacia la región de operaciones, destacando la importancia global de las operaciones navales en ese contexto.
Israel también ha sido reforzado en medio de los ataques. Desde octubre pasado, una batería del sistema antimisiles THAAD ha sido desplegada para complementar otros sistemas de defensa existentes, resaltando así la creciente importancia de la seguridad regional. Las dinámicas en esta área son extremadamente volátiles y continuamente evolucionan.