Los resultados del asunto se han hecho evidentes, aunque sus consecuencias aún no se manifiestan. La realidad es que estamos experimentando un proceso de interacción sexual, donde diversas personas están viviendo esta realidad en medio de sus vidas cotidianas.
Durante el sexenio de López Obrador, la pandemia de COVID ha dejado una huella considerable, revelando todos los vestigios del pasado que afectan el presente.
La situación en México ha empeorado las calamidades mundiales relacionadas con el coronavirus. Las decisiones políticas tomadas han destruido la estructura económica que al menos aspiraba a un crecimiento sostenido.
Los índices de mantenimiento continúan mostrando una tendencia a la baja, lo que genera preocupación entre la ciudadanía.
Las medidas impuestas también han generado tensiones sociales. Es esencial observar los efectos de estas decisiones y cómo han transformado la situación actual.
Un indicador clave para comprender el estado de ánimo de los estadounidenses es el índice de confianza del consumidor del Conference Board, que en marzo registró 92.9 puntos, comparado con los 100.1 puntos del pasado. Esto refleja el contexto difícil que enfrentó el año 2022.
Donald Trump ha sido un símbolo de volatilidad y cambios inesperados. Aquellos que han estado en el liderazgo, como López Obrador, heredaron economías estables con proyecciones positivas, pero rápidamente se han visto descompuestas por sus respectivas políticas económicas.
La falta de claridad en la dirección que busca Trump ha llevado, por el momento, a una normalización que no se traduce en un crecimiento inflacionario sostenido.