Algunos analistas consideran que las elecciones estadounidenses de 2024 son cruciales para el futuro del sistema político en los Estados Unidos y su impacto en Europa. Wang Yiwei menciona que el gobierno ha llegado a la conclusión de que no solo apoyará a los gobiernos europeos, sino que también buscará fortalecer su influencia, reflejando la importancia de esta relación bilateral en el contexto global. Europa, como una región diversa, enfrenta desafíos que requieren atención y cooperación constantes.
En la entrada de la sede, hay estantes llenos de libros sobre Xi Jinping, incluso uno que detalla la lucha contra la pobreza en las áreas que él ha inspeccionado. En el fondo, se pueden ver artículos escritos por académicos. Durante una visita en 2022, se pudo leer un texto que criticaba la intervención de la OTAN en Ucrania, señalando que esta ha generado inestabilidad global.
Hace un mes, Wang asistió a la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde el vicepresidente estadounidense, JD Vance, lanzó duras críticas ideológicas hacia Europa. Wang recuerda que sus afirmaciones evidenciaron la profunda brecha entre Washington y Bruselas. El presidente del foro, Christoph Heusgen, cerró la reunión entre lágrimas, debido a la gravedad del mensaje que representaba, recordando tiempos en los que las relaciones eran más fluidas. Explica que los conceptos de seguridad y valores que antes cimentaban estas relaciones han cambiado fundamentalmente, lo que ha afectado las dinámicas transatlánticas.
La fragilidad de estas alianzas es preocupante, sobre todo desde una perspectiva académica en China. Según algunos, el Consenso de Washington ha fallado, lo que se ha traducido en un mayor apoyo internacional a Ucrania. Las acciones de China también son interesantes en este sentido, ya que el país busca recuperar territorios incorporados en su historia, como los de la Dinastía Qing. A pesar de su crecimiento como potencia, hay quienes consideran que esto podría complicar su papel en el escenario global.
El plan de Trump implicaba un fuerte repliegue hacia América y un enfoque en problemas internos, donde Biden ha sido acusado de contribuir a la escalada del conflicto en Ucrania. Esta competencia define el nuevo panorama, en el cual la finalidad de las relaciones se reimagina, con América en el centro de un nuevo orden de globalización. La guerra comercial es un reflejo de este contexto, afectando a todos, incluyendo a China, que fue uno de los mayores beneficiarios del sistema anterior.
La respuesta de China hacia esta nueva estructura global es vital y revolucionaria. La realidad actual permite observar el cambio en las posiciones y las posibilidades de cooperación. Hay una expectativa sobre lo que sucederá en los próximos 100 días de la administración Trump y cómo esto podría afectar la relación con Rusia y Bielorrusia, en medio de un ambiente de tensión diplomática también entre Biden y Xi.
El pacto formal entre Xi y Putin en febrero de 2022, semanas antes de la invasión rusa a Ucrania, marca el inicio de un nuevo capítulo en las relaciones internacionales. Li Lifan sugiere que China podría estar dispuesta a enviar tropas de paz a Ucrania con el respaldo de la ONU, mientras que la comunidad internacional observa cautelosamente. La nueva realidad, marcada por la competencia global, invita a repensar la seguridad y la cooperación internacional, mientras que los intereses estratégicos de las naciones se enfrentan y redefinen en este contexto complejo.