El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, confirmó este jueves que discutió con su homólogo estadounidense, Donald Trump, la gestión de la central nuclear ocupada de Zaporiyia. Zelenski reiteró que estas instalaciones “pertenecen al Estado” ucraniano y que la gestión de la planta debe estar bajo el control de Kiev en medio de las conversaciones sobre esta cuestión. Tanto Ucrania como Rusia continúan atacándose mutuamente, mientras se preparan para reuniones sobre la infraestructura energética del país.
“Mi hijo no ha propuesto privacidad.”
Las provincias de Ucrania están en medio de una situación crítica; tanto el país como sus ciudades principales están afectadas. “Le dije que repara la planta no es solo un asunto energético. Necesitamos mantenimiento, personal técnico y otros recursos para asegurar su funcionamiento”, comentó el ministro de energía. Ucrania cuenta con 15 reactores nucleares en operación, de los cuales cuatro son centrales nucleares que fueron construidas durante la era soviética.
Estados Unidos sugirió que podría hacerse cargo de las centrales nucleares ucranianas como parte de sus esfuerzos para poner fin al conflicto. “Pertenecen al Estado y no se han propuesto cambios en su gestión”, afirmó Zelenski, quien también insistió en la necesidad de modernizar o invertir en estas plantas.
El interés estadounidense
La situación en Zaporiyia, la mayor central nuclear de Europa, ha permanecido tensa desde que fue ocupada por el ejército ruso a principios de 2022, lo que ha generado preocupación tanto para Ucrania como para las potencias occidentales, incluido el OIEA. Justo antes del inicio de la guerra, Westinghouse, una empresa estadounidense de tecnología nuclear, firmó un acuerdo con Energoatom, la compañía estatal ucraniana, para construir cinco reactores. Tras el ataque ruso, ambas entidades están colaborando para reactivar la planta, según informó el New York Times. Todas las centrales nucleares de Ucrania son propiedad de Energoatom y la legislación ucraniana prohíbe su privatización.
Zelenski defendió este jueves en Oslo la necesidad de que un alto el fuego incluya tanto la infraestructura energética como otros aspectos críticos. Además, agregó que Kiev estaba preparando una lista de instalaciones que deberían ser parte de la negociación. La cuestión de Crimea no fue tratada en la conversación del miércoles con Trump; Zelenski subrayó que Ucrania está en la “mejor” posición posible para alcanzar un acuerdo “confiable”.
Rusia pide parar los envíos de armas
Desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajarova, cuestionó las intenciones de Estados Unidos en sus apoyos armamentistas a Ucrania. “Los envíos de armas tienen intenciones destructivas y deben cesar”, afirmó Zajarova. Es relevante recordar que la ayuda militar a Kiev fue suspendida por Trump principal en marzo, pero fue reanudada poco después durante una reunión en la Casa Blanca.
Durante la conversación telefónica del miércoles con Zelenski, se discutió el suministro de baterías antiaéreas Patriot. El Kremlin instó a que Trump y Putin discutieran esto durante sus charlas, algo que fue negado posteriormente. Trump enfatizó a la cadena Fox que el tema no había sido parte de la conversación y que Putin nunca planteó esa exigencia.
Kiev y Moscú se siguen atacando
Este jueves comenzó, como casi todos los días en los últimos meses de la guerra, con ataques masivos de drones por ambas partes en objetivos situados lejos de la línea de contacto. Tanto el gobierno central como los ciudadanos de Ucrania están en alerta máxima por los ataques continuos, que han incrementado en intensidad.
Mientras tanto, en Rusia, la base aérea de Engels-2 fue atacada, lo que generó destrucción significativa. Los ciudadanos ucranianos y sus fuerzas armadas siguen en pie de guerra, enfrentando los desafíos en medio de una situación incierta. Estados Unidos ha destacado la relevancia de asistir tanto a Rusia como a Ucrania para asegurar que se pueda lograr una resolución pacífica al conflicto.